sábado, 11 de junio de 2011

¿HASTA QUÉ PUNTO EL USUARIO ES RESPONSABLE?


¿Cuántas veces te tomaste el trabajo de leer los Términos y Condiciones de Usos de las páginas web en las que te registraste? La respuesta, probablemente, sea no. Seguramente leíste dos líneas y te aburriste de tanto lenguaje técnico, por eso clickeaste la opción de “acepto” sin revisar. Habiendo hecho esto, sin darte cuenta, accediste a “ser titular de los derechos de propiedad intelectual e industrial necesarios para poder publicar y poner a disposición del resto de Usuarios y visitantes los contenidos facilitados”, acorde al aviso legal publicado en Cuevana.tv. Pero esto no ocurre solamente aquí. A pesar de que en Cuevana, la aceptación de estos términos, no forma parte del proceso de registración de usuarios. En cierta forma, queda implícito que se aceptan.
Revisando otros sitios, notamos que lo citado anteriormente es un denominador común entre las distintas web de descarga de archivos y reproducción online. Teniendo en cuenta lo aclarado por el  “sitio dedicado a la comunicación entre personas, mediante una estructura de red social”, mejor conocido como Tipete.com (ligado a Grupo Clarín), en su aviso legal; donde también certifica que “no actúa como un sitio de intercambio de archivos, tracker o red P2P”; se desliga de la responsabilidad de la publicación que realizan sus usuarios (“cada usuario será exclusivo responsable por las manifestaciones que vierta o las acciones que lleve adelante dentro del marco del sitio”), ya sean links de descargas provenientes de otras páginas o lo que fuere.
Básicamente, lo que se plantea en los Términos y Condiciones es que la web es una mera plataforma utilizada y moldeada por los usuarios. Desligándose de cualquier responsabilidad legal, dejándola en mano de los que utilizan la web día a día. Pero en esta historia (y teniendo en cuenta lo ocurrido con Taringa!) no sólo quien sube y descarga son los únicos protagonistas. El ser un mero “nexo” entre los usuarios, también son “responsables al menos partícipes necesarios de la maniobra y además claros conocedores de su ilicitud”, acorde al fallo emitido contra Taringa!.
Otro caso relacionado es el de Grooveshark, la página de reproducción de música online con la mayor cantidad de temas cargados y de usuarios del mundo. Al igual que las páginas mencionadas anteriormente, esta “simple plataforma de promoción gratuita”, según sus Términos de Uso, también responsabiliza a los usuarios de lo que suben. Aunque en este caso, si se violan los derechos de propiedad intelectual, los usuarios deberán indemnizar a Escape Media Group, los dueños de esta página.
A pesar de ser una plataforma, la banda Pink Floyd inició un juicio contra Grooveshark, ganándolo y logrando que se quitasen todos los temas del grupo de esta web. Aunque este logro duró apenas unos días, ya que los usuarios se encargaron, nuevamente, de subir todas las canciones a la página. Lo cual vuelve invulnerables a este tipo de “herramientas web”, como las llaman ellos. De tal manera, que la discográfica EMI llegó a un acuerdo con Grooveshark, que permite reproducir todo lo que les pertenece. Lo mismo sucedió con el sistema operativo Android. La aplicación de streaming Grooveshark había sido removida por motivos poco claros, para luego volver a ser parte, siempre y cuando el usuario esté dispuesto a abonar 9 dólares por mes para utilizarla.
En conclusión, las grandes compañías parecen estar rindiéndose a las posibilidades infinitas que presenta internet, sobre todo estas páginas web. Es un nunca acabar ya que, al igual que el mito de la serpiente, se cierra una página y se abren dos. El usuario no debería ser responsable, acorde a los Términos y Condiciones de Uso presentados, por las web. Teniendo en cuenta que la piratería no logra ser controlada, la única solución es ser inteligente y trabajar en conjunto con las grandes compañías o sancionar leyes acordes a los tiempos que corren.

viernes, 19 de noviembre de 2010

GANA FACEBOOK POR GOLEADA

DIEGO DE MENDOZA - NICOLÁS CELLE


Facebook fue creado hace siete años como una simple red cerrada, aunque social, de la Universidad de Harvard. De a poco fue expandiéndose por los distintos campus del mundo hasta llegar a ser la red social, la web, una simple página donde se pueden compartir fotos (entre muchísimas otras aplicaciones), más visitada de todas. Facebook es hoy una adicción y ya le ganó por goleada el partido a Google.
En este trabajo se pueden apreciar dos gráficos: El primero nos da cuenta de la cantidad de clicks que la gente hace en las páginas webs por mes, ingresando a través de Google (Según Alexa).




El otro gráfico es una encuesta propia a gente de entre 20 y 25 años. Esta encuesta vuelve a mostrar los gustos de las personas, qué visitan cuando entran a Internet. Facebook gana de punta a punta, en ambos gráficos.
Más atrás se encuentran YouTube, Yahoo y Twitter, teniendo en cuenta los clicks. Hotmail, La Capital y Rosario3 son algunos de los que más visitas reciben por los jóvenes rosarinos. Aunque todos se encuentran muy lejos de Facebook.

jueves, 11 de noviembre de 2010

LO QUE DICEN LOS POLÍTICOS EN TWITTER

Wordle: Tweets de Politica
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lunes, 25 de octubre de 2010

CUANDO CIERTAS MUERTES SON MÁS NOTICIA QUE OTRAS

La muerte del militante del Partido Obrero, Mariano Ferreyra, hizo replantear ciertas cuestiones de la repercusión de las muertes.

El mismo día, en una obra en construcción moría un obrero. Sin embargo, los medios y la opinión pública en general decidieron sensibilizarse con la muerte de Ferreyra y no con la de este operario que trabajaba en condiciones precarias

Según estadísticas de la ONG Manos a la obra, que se encarga de denunciar casos de muerte en construcciones rosarinas, mueren más de 10 obreros al año.



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jueves, 30 de septiembre de 2010

ME EXTIENDO, ME CADUCO, ME RECUPERO Y ME INVIERTO CON MI TELÉFONO CELULAR



Desde el Motorola DynaTAC en 1983, un “ladrillo” de casi un kilo, hasta los pequeños y livianos celulares que caben en cualquier bolsillo, la telefonía celular extendió una función humana: la comunicación a distancia (tanto oral como escrita); la novedad de este aparato es que no es necesario que esté conectado con cables a ninguna pared. Hoy en día, desde cualquier parte del mundo uno se puede comunicar con otro teléfono (eso sí, tiene que haber señal).


Las llamadas desde los celulares hacen caducar la dificultad de encontrar a una persona que no esté cerca de un fijo. Además hace obsoleto al pager o localizador, un dispositivo similar aunque con menores funciones, que usaban mucho los médicos para dejar lo que estaban haciendo para atender a un enfermo o correr hacia un parto. Con los mensajes de texto se caducan formas ancestrales de avisos tales como las señales de humo, las palomas mensajeras, dos vasos conectados con un hilo, y también, por qué no, el correo epistolar. Si bien esta última forma de comunicación es necesaria, hoy en día el e-mail y el celular han matado a las viejas cartas que se mandaban amigos y familiares entre sí.

En lo que respecta al periodismo, más precisamente en las radios, el celular caduca a los viejos camiones llenos de consolas que usaban los periodistas en la calle. Antes hacer un móvil era todo un acontecimiento y se necesitaba un operador especializado para que la comunicación sea eficiente.

El celular recupera una forma de control. Los padres de esta forma con un simple llamado o mensaje de texto pueden enterarse qué o dónde están sus hijos, y de esta forma quedarse tranquilos. Aunque también esta técnica se puede implementar de un hombre o una mujer hacia su pareja.

Pero como todo, la telefonía celular tiene su inversión. Al ser algo tan popular, masivo y sobre todo transportable, uno se hace dependiente a estos aparatos. Cuando uno sale de casa y no lo tiene, uno se siente intranquilo.

En el caso de una reunión de amigos, el celular a veces hace que se pierda la esencia de juntarse. Se está tan pendiente del teléfono que no se disfruta el momento que se está compartiendo con viejos conocidos.

Otro ejemplo claro es el peligro de enviar mensajes de texto o habla por teléfono mientras uno maneja. Puede causar serios accidentes ya que uno deja de ver el camino y pierde concentración para mandar un SMS que bien puede esperar.